Encontramos nuestro vagón mientras un agudo silbido suena a lo lejos. De repente, un movimiento nos empuja y comienza el traqueteo inconfundible bajo nuestros pies, miramos a nuestro alrededor y el paisaje cobra vida. Entonces tomamos asiento porque nuestro viaje ha comenzado.
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10 octubre, 2013

EL TREN A LAS NUBES

La altura de sus vías, a 4.200 metros sobre el nivel del mar, lo convierte en uno de los trenes más altos del mundo.  Este ferrocarril argentino atraviesa las vertiginosas montañas de la Cordillera de los Andes entre espectaculares paisajes para poner rumbo a las nubes.

Los orígenes de la línea férrea en la cordillera andina argentina se remontan a los estudios realizados por el ingeniero Abd El Kader, en el año 1889, si bien sus conclusiones fueron archivadas por los organismos técnicos de la época durante años. La primera ley que se promulgaba acerca de la construcción del tren aparecía publicada en 1905. Un año después nuevos estudios planteaban dos posibles accesos a la Puna: uno por la Quebrada de Humahuaca y otro por la Quebrada del Toro. Asímismo, en los próximos años, se suceden estudios sin acuerdo aparente alrededor de la construcción del ferrocarril que respondían a una lucha de intereses en el Congreso Nacional entre los partidarios de una concesión a capitales británicos y quienes defendían la ejecución de la obra por parte del Estado. Finalmente, en 1920 técnicos de la empresa Ferrocarriles del Estado aseguraban la viabilidad del proyecto, por entonces con terminal proyectada en el paso de Huaytiquina, y aconsejaban su inmediata iniciación. Se contrató de este modo a un grupo de expertos para llevar a cabo el proyecto comenzando la construcción en 1921. Casi una década más tarde el golpe de estado que depuso a Yrigoyen llevó a la paralización de las obras por otros seis años, habiéndose habilitado tan solo unos pocos kilómetros —incluyendo el viaducto La Polvorilla, el más importante de toda la línea, con 224 m de largo, 63 m de altura y 1.590 toneladas de peso—. Los trabajos se reanudaron en 1936 y diez años más tarde el recién presidente electo Juan D. Perón dio un nuevo impulso al proyecto al tiempo que por razones técnicas se cambiaba el paso de Huaytiquina por el de Socompa. El 17 de enero de 1948 los rieles llegaban a su destino, uniéndose en Socompa con sus vecinos chilenos; se conformaba así, junto al Ferrocarril Trasandino Los Andes-Mendoza el segundo paso ferroviario trasandino que unía Argentina con la República de Chile. La obra se inauguró oficialmente el 20 de febrero de ese mismo año, 59 años después de haber realizado los primeros estudios.
El Ferrocarril Belgrano, más conocido como "Tren a las Nubes" fue construido entre los años 1923 y 1948. Su gran innovación se debe a que no utiliza ruedas dentadas, ni siquiera para las partes más empinadas de su ascenso porque las vías están dispuestas de tal manera que le permite circular por un sistema de zigzags y espirales. La idea la desarrolló el ingeniero estadounidense Richard Maury, quien tuvo en cuenta el principio de adherencia de los rodamientos del tren a las vías y desechó el sistema mecánico de cremallera comúnmente usado para que las formaciones ferroviarias puedan escalar con solvencia las alturas.
Su característico nombre surge en la década de los sesenta con la excusa de filmar una producción sobre el tramo Salta-Socompa llevados por las famosas máquinas de vapor 1300 de la época. Una descarga de vapor sobre el viaducto inmortalizaría el momento que fue aprovechado para su uso turístico. La ruta tal y como se la conoce en la actualidad nace por iniciativa de las autoridades del Ferrocarril General Belgrano quienes, en noviembre de 1971, resuelven hacer correr un tren experimental con funcionarios y periodistas. Así, el 16 de julio de 1972 se realiza el primer viaje oficial turístico que se mantendrá hasta 1990, cuando los ferrocarriles del Estado son finalmente privatizados.


El tren atraviesa el valle de Lerma, para introducirse en la Quebrada del Toro y llegar hasta la Puna. En origen parte de la estación General Belgrano, en la ciudad de Salta, a 1.187 metros sobre el nivel del mar, y termina en el viaducto de La Polvorilla. El recorrido de 217 km se prolonga durante dieciséis horas, desde las siete de la mañana hasta entrada la medianoche. Mientras tanto, atravesará a su paso veintinueve puentes, veintiún túneles, trece viaductos, dos "rulos" y dos zigzags efectuando tan solo dos paradas: una en la estación de San Antonio de los Cobres y otra en el viaducto La Polvorilla. En ambos lugares los habitantes de los pueblos exhiben pintorescos puestos con artesanías, vestidos y productos regionales para adquirir como recuerdo del viaje. Sus 640 pasajeros dispondrán de vagones de primera clase con calefacción, coches restaurante y panorámico, espectáculos de folklore local, asistencia médica, y servicios de video y guías bilingües.



Más información: http://www.trenalasnubes.com.ar